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Arte
02 05 2014
La última exposición de Oswaldo Vigas en Nueva York por Andrés Correa Guatarasma

Yo lo conocí en París en 1982, fui gratamente impresionado por su voluntad para crear, su profesionalismo y la gran simpatía que irradiaba su persona. Al evocar esos instantes que compartí con el gran artista venezolano —fallecido el 23 de abril— cito al crítico de arte francés Gaston Diehl, en el capítulo que lleva como título, “Un americanismo de vocación universal”: “Un sentimiento único y razonado rigió siempre los esfuerzos de Vigas ayudándolo, sin ninguna duda, a superar todas las pruebas, él pertenece al continente americano. Un sentimiento casi cósmico que no se refiere ni a la naturaleza en sí, sino que las transmuta en orden espiritual. (…) Por instinto reanuda con las leyendas y creencias hundidas en lo profundo de la existencia de un pueblo, pero que se asimilan también a los grandes mitos de la humanidad entera…” (1). Algunos meses más tarde, visité su taller de Caracas —yo venía de México después de haber conocido a Carlos Castaneda y a Octavio Paz—. Ver a Vigas en su taller, rodeado de sus máscaras africanas y sus estampas japonesas coleccionadas durante su larga residencia parisina, mi entusiasmo por la belleza que creaba con los colores y las formas inéditas de sus lienzos y tapicerías, me motivó para escribir un texto —publicado más tarde en el suplemento cultural del diario El Universal—. Como homenaje al artista y al amigo, transcribo un párrafo: “… La veta descubierta por Oswaldo Vigas en su serena dosificación de hilos y colores nos revela sus formas, planos y trazos, recuperados de la memoria cósmica… para sugerirnos una de las ambiciosas aspiraciones del arte moderno: la trascendencia mágica…” Héctor Loaiza.

(1) Oswaldo Vigas por Gaston Diehl, ediciones en español y en francés, Armitano, Caracas, 1990.

(El artículo de Andrés Correa Guararasma fue publicado el 9/03/2014 en el diario El Universal de Caracas).

 

Copyright: Diario El Universal de Caracas

ACERCA DEL AUTOR
Oswaldo Vigas

Oswaldo Vigas nació en Valencia (Venezuela) en 1926. A los 16 años, recibe el primer premio del Salón de Poemas ilustrados en Valencia y realiza su primera exposición individual. A partir de 1943, hace muestras individuales y participa en colectivas en los Ateneos de Valencia y de Mérida. En 1949, obtiene el 1er premio del Salón de pintura en el Ateneo de Valencia. Entre 1950 y 1952, expone varias veces en Caracas en el Museo de Bellas Artes. En 1952, gana el Premio Nacional de Artes Plásticas y el Premio John Boulton. A fines de 1952, fija su residencia en París, donde al principio estudia en la Escuela de Bellas Artes y después expone en galerías y museos. En 1964, regresa con su esposa francesa Janine Castès a Venezuela. Desde ese año hasta la fecha, sigue exponiendo sus lienzos, sus tapices, sus esculturas y sus cerámicas no sólo en su país natal sino en EE.UU., Francia, otros países