Narrativa
06 10 2014
Vientos muy fuertes por Miguel Montoya

En este cuento un fenómeno natural como el viento es uno de los personajes, o más bien su protagonista. Algo inusual. Su intensidad, que hace crujir techos y romper árboles, indica un mal presagio. Y es tal su importancia, que el Gordo Flores lo concebía como una entidad. Al narrador los recuerdos le vienen con el viento. El viento como la furia de los muertos que fueron de vital importancia en la cotidianidad del pueblo, pues cuidaron de la fertilidad de su tierra y recogieron los frutos. Así se lo contaron al narrador, que a su vez mira para contar como una facultad que aprendió asombrándose ante las chacras, los parrales y las acequias para el riego. Se resalta la libertad con el trabajo no alienado, es decir sin la dialéctica hegeliana del amo y el esclavo, donde para acabar con una dominación se ve uno forzado a tomar el lugar del dominador, donde son tan esclavos los que mandan como sus súbditos. El mensaje de Miguel A. Montoya es que ahora los muertos se enfurecen contra quienes destruyen la Tierra. Es el viento, quizás, como el alma de la Tierra, en este tiempo del cambio climático. Rubén López Rodrigué.

Copyright: Miguel Angel Montoya