resonancias.org

Opinión
01 09 2010
Saqueo de los recursos naturales de la Amazonia peruana por Linda Lema Tucker
« volver

"Los seres humanos estamos amenazados por una catástrofe que debemos evitar y unirnos para evitar que la naturaleza no llore más"
Alberto Pizango Chota

Los pueblos amazónicos se organizan en defensa y protección de los bienes nacionales, activan un discurso que supera lo meramente ambientalista para pensar y discutir qué modelo de país quieren y articular acciones que vayan en ese sentido. Se resisten a la homogenización cultural y rechazan el engaño y colonización de sus territorios que cuidaron y protegieron desde hace más de 10,000 años. Los pueblos indígenas reclaman el derecho a ser consultados por sus territorios y el respeto de su modelo de desarrollo propio que preserva la vida de todos los seres vivientes, animales y plantas. Mantener el modelo económico impuesto por el gobierno es agudizar las condiciones de extinción de la vida, la escasez del agua y la contaminación de la tierra y los ríos. Los indígenas proponen: “La naturaleza es vida y la vida habla, pero muchos olvidaron escucharla. Si no nos oímos entre humanos, menos aún oiremos el mensaje de los árboles, los pájaros, los animales, el agua. Quien no escucha a la vida y pisotea a la naturaleza, cultiva culturas de muerte” (Conclusiones del Encuentro de Pueblos Indígenas 2008).

En el Perú, la clase política se niega a cambiar y persiste en continuar asumiendo aquella conducta feroz con la que nos oprimió España. En la colonia para fortalecer la economía peninsular se llevaron barcos y barcos, atiborrados, repletos de oro y plata que extrajeron a costa del exterminio de miles y miles de indígenas. Con arcabuces, lanzas y mosquetes, los condujeron a las minas por la fuerza para estrujarles el sudor y la vida y conquistar el oro y la plata para el Rey Católico de España. A costa del tortuoso sistema colonial murieron millones y millones de indios por las guerras, enfermedades y brutales trabajos. De este modo, Europa se enriqueció y nuestros pueblos y culturas fueron exterminadas. De manera bárbara nos colonizaron y así de bárbaros, la clase política peruana se ha comportado hasta el día de hoy.

Muchas cosas han ocurrido desde el siglo XV, sin embargo, luego de dos siglos de vida Republicana, esta conducta aún continúa vigente. Lo cierto es que a la clase política, poco o nada les importó ser socios menores del arrasamiento de los recursos naturales, del exterminio y la muerte de las poblaciones indígenas a expensas de la acumulación mundial del capital.

El intransigente gobierno de García Pérez persiste en oponerse a los pueblos indígenas al concebirlos como ciudadanos de segunda categoría y continuar con la entrega y la privatización de los bienes naturales no renovables, ríos, bosques, biodiversidad y conferir permisos a las multinacionales para la construcción de proyectos que promueven el saqueo amazónico. Estamos ante uno de los pillajes más grandes de nuestra historia. Lo encarnan las multinacionales que cuentan con el consentimiento y la complicidad del gobierno. Los empresarios se regocijan con el botín de los bienes nacionales adjudicados por el modelo extractivo-exportador que solo beneficia a unos pocos, a costa de producir el exterminio de las poblaciones indígenas o mantener en la pobreza a millones de peruanos. Esto es lo que hace el Estado peruano en lugar de amparar a sus poblaciones indígenas. De esta manera, el modelo colonial del capital transnacional arroja a millones de peruanos a la miseria y amenaza a los pueblos indígenas que plantean un desarrollo que no signifique la imposición de proyectos y sistemas ajenos, desapropiados, insostenibles y destructivos, sino, un desarrollo fundamentado en el respeto a la naturaleza y el derecho de los grupos étnicos a participar como sujetos en su propio destino, acorde a su cultura, organización socioeconómica y valores. Demandan por eso al gobierno emitir la legislación que proteja y garantice sus conocimientos, prácticas tradicionales y derechos de propiedad intelectual, impregnados por la cosmovisión indígena que considera a la naturaleza como un todo, que abarca lo material, lo espiritual y lo humano.

¿Qué proyectos de explotación de recursos naturales en la región amazónica se vienen entregando a las multinacionales?
En el estudio “Amazonía Peruana en 2021” realizado por un equipo de estudiosos e instituciones de la sociedad civil, se denuncia que si en 2003 las petroleras hurgaban el 15% de la selva peruana en busca del petróleo, para el 2009 esta actividad abrazaba el 70% de los territorios amazónicos. Los autores, además, dejan ver la existencia de numerosos proyectos —poco difundidos— de explotación de los más diversos recursos naturales en la región e infraestructura: 52 proyectos de centrales hidroeléctricas, 53 lotes petroleros, 24,818 derechos mineros, 4,486 km. de proyectos de carretera, 483,581 has de tierras destinadas a nuevas plantaciones de biocombustibles (Dourojeanni y Barandiarán, 2009). En tanto, el destacado estudioso, Roger Rumrilll, demuestra que la Amazonía peruana ha sido convertida en un inmenso “mapa petrolero” y de otras concesiones, donde el 68% de la extensión de bosques amazónicos “ya está lotizada” y 4 millones de has están “en proceso de venta” para la producción de biocombustible (Rumrill 2009).

Si la Amazonía peruana forma parte de la gran reserva petrolera del mundo y como tal está en la mira y en la ambición de las empresas multinacionales, es deber de los peruanos, tomar conciencia de ésta fragante expoliación del territorio, a fin de detenerla. No debemos aceptar este reparto de lotes petroleros adjudicados a diferentes empresas debe ser detenido, porque el gobierno lo ha hecho sin consulta y consentimiento de los pueblos indígenas, quienes en la práctica son los dueños legítimos de estos territorios, tal como lo establece el Convenio 169 de la OIT y la Declaración de las Naciones Unidas.

No cabe duda que esta malsana política contra la humanidad y el pueblo peruano es parte de una estrategia global de transnacionalización de la Amazonía. Para hacerlo, las multinacionales y sus socios locales no esgrimen todo tipo de argumentos. El presidente se niega a firmar la Ley de Consulta Previa, se criminaliza y persiga a los dirigentes de la Asociación Interétnica de la Selva Peruana, se decide expulsar al religioso inglés, Paul Mc Auley por su defensa a las poblaciones indígenas. Frente a estos hechos ¿Qué podemos decir? Si, todo está dicho.

Luego de Bagua….
Después de los sucesos de Bagua, los peruanos tenemos otra lectura del Perú, aunque para el gobierno nada haya cambiado. En la paralización pacífica de los pueblos indígenas awajun y wampis se enfrentaron a la transnacionalización de la Amazonía, negándose aceptar las grandes inversiones en sectores extractivos porque afecta sus poblaciones y extensos territorios cuyos recursos serán incorporados a los circuitos internacionales de acumulación capitalista (Romero 2009).

Lo cierto es que si esta política no es detenida, tarde o temprano seremos cómplices de la mutación que sufra la Amazonía - antes de 10 años, muy cerca de la conmemoración del Bicentenario de la Independencia- quedaremos inmóviles al verla convertida en un desecho desértico, una zona devastada por los sucesivos impactos económicos, ambientales y sociales realizados por el capitalismo salvaje. Capaz, en ese momento, nos volvamos a hacer las mismas preguntas: ¿Por qué permitimos el exterminio de los pueblos indígenas peruanos y nuestras riquezas naturales? ¿Por qué ocurrió y que hicimos para que esto no ocurriera?

Moraleja: Las elecciones presidenciales se acercan, se espera que los dirigentes indígenas sean conscientes del rol que les toca asumir. Los derechos indígenas solo podrán ser alcanzados por gobiernos que defiendan el patrimonio nacional y no con los grupos de poder identificados al liberalismo. Hay muchos intereses y mucho dinero que las transnacionales pondrán en juego para desvirtuar conciencias con tal de ganarlos y continuar con su feroz ambición. He trabajado en palacio de gobierno y los líderes y apus conocen de mi convicción, trabajo y honestidad. Lo que sí debo decir es que todo el esfuerzo fue en vano. Las trasnacionales estaban en el poder y nosotros solo fuimos tan solo una ilusión. Ningún derecho fue alcanzado y el sueño indígena que compartimos fue vilmente traicionado. Que ahora no me cuenten la misma historia. Afortunadamente, volvió Alberto Pizango Chota al Perú, el verdadero líder indígena que hace poco dijera: "Los seres humanos estamos amenazados por una catástrofe que debemos evitar y unirnos para evitar que la naturaleza no llore mas". Sobre él recae una inmensa responsabilidad política que muchos peruanos esperan.

Referencias
Lema Tucker, Linda (2010) “Perú: El gobierno hace imposible los derechos de los pueblos indígenas y decide expulsar el religioso Paul Mc Auley”. 7 de julio,  2010. Publicado Agencia Latinoamericana de Información, ALAI, América Latina en Movimiento.

Conclusiones del Encuentro de Pueblos Indígenas (2008). Movimiento Indígena Pachakuti y Movimiento al Socialismo (Bolivia), CONAIE (Ecuador), W’ayuu (Venezuela), CIPO (México) y organizaciones de la sociedad civil. Asturias, España.

Marc Dourojeanni, Alberto Barandiarán y Diego Dourojeanni (2009) “Amazonia Peruana en 2021 Explotación de recursos naturales e infraestructura: ¿Qué está pasando? ¿Qué es lo que significa para el futuro?” Lima: ProNaturaleza; SPDA; DAR; ICAA. 162 p.

Rumrrill, Róger (2009). “Esta es una batalla de todos” (entrevista de Carlos Noriega). Diario La Primera, 25 de mayo, 2010.

Romero Reyes, Antonio (2009) “Estado plurinacional y desarrollo autoconcentrado” ALAI, América Latina en Movimiento.

 

 

ACERCA DEL AUTOR

BIO: Linda Lema Tucker, peruana, socióloga con Maestría en Estudios Políticos y experiencia en el extranjero. Licenciada en sociología por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, ha desarrollado una amplia trayectoria de trabajo con mujeres, estudiado la problemática de la paz y el desarme. Es autora de diversos artículos publicados en revistas y diarios peruanos e internacionales. Trabaja desde hace diez años en temas relacionados al reconocimiento de los derechos colectivos de los pueblos indígenas, en particular de la Amazonia. Es consultada por instituciones nacionales e internacionales y escribe un libro que próximamente publicará respecto a políticas de Estado y pueblos indígenas.