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Opinión
02 11 2019
Nacionalismo romántico en la poesía de Andrés Bello y Pérez Bonalde por Alfonsina P. Sivira
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INTRODUCCIÓN
En la historiografía literaria venezolana existe un olvido sistemático hacia la poesía romántica. La insuficiencia o inexistencia de trabajos críticos sobre los poetas románticos –queja por demás expresada por Gil Otaiza, escritor venezolano en su obra Una línea indecisa, 1999– ha dejado vacíos importantes sobre la exactitud de nuestro panorama socio poético que debemos de rescatar y por ello, de evaluar y analizar categóricamente. Indistintamente de la opinión que se merezca el movimiento romántico-idealista, se debe procurar visibilizar elementos claves en la evolución histórica de la poesía en el ámbito nacional venezolano.
Producto de estas insuficiencias en la literatura académica sobre la poesía romántica en el país venezolano y de sus nexos con el nacionalismo, se llenaron los vacíos a través de la explicación de a) la relación entre romanticismo y  nacionalismo, destacándose la función del Mito en la consolidación del primer nacionalismo romántico, b) la comprobación de la presencia romanticista en Andrés Bello y Pérez Bonalde, para lo cual se empleó un esquema realizado por la ‘’Consellería de educación e ordenación universitaria’’ de la Junta de Galicia sobre El romanticismo, que investigó las características que están presentes en el movimiento romántico. Una vez esbozadas estas características, c) se esquematizó las fases claves del nacionalismo cultural teorizados por Miroslav Hroch, que serán la base para divisar con precisión a qué fases del nacionalismo cultural pertenecieron los autores a analizar.

PROLEGÓMENO A UN NACIONALISMO ROMÁNTICO EN BELLO Y BONALDE
La primera aparición del nacionalismo como fenómeno político a mediados del siglo XVIII, cumplió su función social al coadyuvar en los procesos de construcción de los “Estados-Nación”, fuese a través de a) la mistificación e idealización de la historia nacional, en su dimensión espacio-temporal, a veces, sólo temporal -caso de la construcción de dioses endógenos- b) produciendo y legitimando la unicidad de categorías de pensamientos, de usos sociales, c) y/o a través de la exaltación de la historia de la Nación. El nacionalismo y el romanticismo, de esta manera, se influían mutuamente en la composición de los Estado-Nación.
Existe en el siglo XVIII-XIX venezolano la preeminencia del romanticismo y del idealismo en el imaginario filosófico de nuestros pensadores, escritores, políticos, y otros personajes de la vida pública (véase la preeminencia del sensualismo de Condillac en el Colegio de Filosofía de Caracas en el Estudio Preliminar a La Lógica de Condillac, por Guillermo Morón, Caracas, 1959).
Nacido en 1781, don Andrés Bello, desarrolla su juventud bajo la doble influencia de la literatura francesa y española, siendo éstas, los primeros gérmenes de sus maneras más romanticistas.
Si bien es para Bello una influencia notoria el romanticismo histórico español, no debemos dar por sentado el romanticismo europeo en general, teniendo en cuenta que la fase prerromántica española culmina en 1808 (Moreno Alonso, 1989, p.222). Para la fecha de culminación de este período prerromántico, ya Andrés Bello había traducido al castellano El ensayo sobre el entendimiento humano de John Locke, entre los años 1802 y 1807:
La afición que desde muy joven tuvo al estudio de la filosofía, le hizo escoger por primer texto de traducción inglesa el Ensayo sobre el Entendimiento humano, escrito por Locke; y esa misma afición, estimulando en él la curiosidad de conocer hasta el fin la serie de raciocinios del célebre pensador, lo sostuvo para ir superando las dificultades de la versión (Vida Bello, p. 32). Citado en Casa de Bello, 1981. Andrés Bello. Filosofía. Filosofía del entendimiento y otros escritos filosóficos, p: 27. Caracas, Venezuela.
Este dato histórico se vuelve significativo si entendemos lo que los escritos de Locke significaron para el movimiento romántico:
Poco a poco, bajo la influencia de (…) la epistemología sensualista de Locke y Condillac, la poética recobró su propia disposición empírica naturalista y su capacidad para la individualización. Locke, sin negar la existencia del ser supremo, cortó la senda del conocimiento entre Dios y el hombre enseñando que todas nuestras ideas nacen de impresiones sensoriales. Esta subordinación psicológica al tono de la naturaleza es un conjunto característico de la primera fase evolutiva del romanticismo (Universidad Complutense de Madrid, s.f. "El movimiento romántico. Marco histórico-social", p.2).
En el caso de Pérez Bonalde, su coyuntura acentuó los rasgos de su romanticismo, y de un nacionalismo cultural. Su formación se vio atravesada por la lírica becqueriana, y de la poesía romántica en general (fue traductor de varios de ellos, destacándose a Heine). Pero además, vivió el exilio, momento en el que su madre muere en Venezuela. A su vuelta exaltará cada signo y símbolo de tierra venezolana en un estado de exaltación y desolación a la vez, que quedará plasmado en su poema Vuelta a la Patria, y sobre él destacarán sus elementos romanticistas empedernidamente.

ESQUEMA PARA EL ANÁLISIS DEL POEMA BELLISTA Y BONALDISTA.
Todas estas características se manifestarán en sus creaciones poéticas, sin embargo, el análisis estará enfocado en el análisis fragmentario de dos poemas hechos, uno por Bello y otro por Bonalde, bajo el esquema romanticista realizado por la ‘’Consellería de educación e ordenación universitaria’’ de la Junta de Galicia en cinco de sus características: la libertad, enfatización en desencantamiento e insatisfacción, la evasión, el nacionalismo y la naturaleza dinámica.
a) Libertad
La libertad absoluta es principio de todo romanticismo. Según la Consellería de educación e ordenación universitaria: El héroe romántico es un ser que se enfrenta a Dios y le interroga acerca del misterio de la vida (s.f, pág. 02).
Vuelta a la Patria, Bonalde: se subrayará en negrita la presencia de estos elementos:
(…) mas ¡ay! ¿A dónde voy? si ya no existe
de hogar y madre el venturoso centro? …
¿A dónde? ¡A la corriente de la vida,
a luchar con las ondas brazo a brazo,
hasta caer en su mortal regazo
con alma en paz y con la frente erguida!
En este fragmento, de manera explícita, Bonalde interroga al destino por sus circunstancias, para luego responderle con fervor sobre la necesaria libertar de su decisión.
En Bello, sin embargo, este principio no se realiza en el poema Venezuela Consolada de Bello, como se dijo anteriormente, ya que este poema se presenta como una alabanza al Monarca. Se debe destacar, haciendo la salvedad, que aunque no esté expresado como un principio, de hecho el nacionalismo romántico defiende las instituciones tradicionales (este es su desplazamiento hacia unas posiciones más conservadoras o tradicionalistas). Está no será la posición última de Bello. Tenemos que resaltar el hecho de que existe un Bello antes de Venezuela consolada y otro después del poema.
b) La enfatización en el desencantamiento y la insatisfacción hacia algo:
1. Venezuela Consolada, Bello.
El desencantamiento es transversal a todo el poema, que es condición necesaria para una de las otras características presente en el subjetivismo del romanticismo: la insatisfacción. Este puede sufrir una canalización hacia las Instituciones, hacia el Universo, hacia la sociedad, variará según el pensador o poeta, pero es uno de los elementos constitutivos de la discursiva romántica.
Para Bello en su poema Venezuela Consolada, el acto de rememoración tan presente en el romanticismo, irá acompañado de este desencantamiento, se subrayará en negrita la presencia de estos elementos:
- Tú, que en mejores días viste el hermoso brillo con que Naturaleza ostentó su poder en mis dominios… (Primer indicio de insatisfacción con el presente)
(…) Afortunados días de gozo y regocijo, estación de abundancia, alegre imagen del dorado siglo. (Segundo indicio de insatisfacción con el presente)
- Desusados clamores en el feliz recinto de Venezuela escucho: antes todo era cánticos festivos (Tercer indicio de la insatisfacción con el presente)
2. Vuelta a la Patria, Bonalde
Se presentará de manera similar en Juan Antonio Pérez Bonalde, quien estando en exilio al que fue forzado en 1870 por oponerse a la dictadura de Antonio Guzmán Blanco se entera de la muerte de su madre, encontrándose en Nueva York, y teniendo la oportunidad de volver en 1876. En el desarrollo del viaje se va sintiendo cada vez más agobiado por los recuerdos de su infancia. Se creará así Vuelta a la patria:
- Madre, aquí estoy; de mi destierro vengo
(…)
A desahogar en tu glacial regazo
La pena aguda que en el pecho tengo (Indicador de desolación, presente en el poemario romanticista. Se produce una ampliación del sentimiento de desencantamiento, y por lo tanto, es pertinente su inserción).
(…)-Desató el sollozar el nudo estrecho
 Que ahogaba el corazón en su quebranto, (Segundo indicador de desolación)
Y se deshizo en llanto
La tempestad que me agitaba el pecho.
Hoy vuelvo, fatigado peregrino (Primer indicador de desencantamiento, desilusión)
Mucho, madre. He adquirido
mucha experiencia y muchos desengaños,
c) Evasión
Para Bello si esto no se da en el sentido estricto ex definitione  de ‘’evasión’’, la creación de un diálogo entre El tiempo, Neptuno y Venezuela denota, forzosamente, un distanciamiento con la realidad fáctica:

El tiempo
- No, Venezuela, nunca más fundado motivo las lágrimas tuvieron, que el que tienen las tuyas; desde el sitio
De brillantes y gloria
A que los beneficios del trono te ensalzaron,
Hoy te despeña al más profundo abismo
De horrores y miserias,
Ese contagio impío que tus hijos devoran, esas viruelas cuyo agudo filo
Por todas partes lleva el luto, el exterminio, y en soledades vastas
(…)
Neptuno
- Mi venida es a daros consuelo. Cese el llanto.
La queja interrumpid. Yo soy el numen a quien presta obediencia el mar salado: Neptuno soy que…
Venezuela (con espanto)
- Vete de mis ojos; para siempre, retírate. El amargo conflicto en que me miras, ¿de quién vino, sino de ti? Mi doloroso estado otra causa no tiene que tú solo.
 Para Bonalde la evasión de la realidad está en su infancia, infancia que le produce una alegría que contagia al lector pero que esconde la realidad de su exilio y el distanciamiento con su madre:
¡Luz! ¡Luz al fin! –los reconozco ahora:
Son ellos, son los mismos de mi infancia,
Y esas playas que al sol del mediodía
Brillan a la distancia,
¡Oh inefable alegría!
(…) En mi memoria alumbra
El recuerdo feliz de mi inocencia,
Cuando pobre de años y pesares
Y rico de ilusiones y alegría

d) Nacionalismo
Para Bello, el personaje Venezuela, muestra la percepción que tiene de la Nación como una entidad fija, con vida propia (dejando entrever la influencia del idealismo alemán):
Escena ii
Dicha, el tiempo
 Pero sobre la alfombra de este prado mullido,
A Venezuela misma, si no me engaña la aprehensión, diviso,
Venezuela es sin duda
Y su rostro abatido, sus inmovibles ojos de profunda tristeza sin indicios.
En el poema, la nación Venezuela está dotada de corporeidad, y todo el poema, por sí mismo, es una exaltación de la grandeza de la Nación y de su posterior plaga en miserias, en las que muestra el autor un profundo desacuerdo con la actualidad de su país.
En Pérez Bonalde vemos una genuina admiración por la vida en Venezuela, que va desde la propia exaltación en los olores, las texturas, las personas hasta su propia pertenencia a la Nación venezolana, percibiéndola como una entidad fija y con vida propia al igual que Bello:
- ¡Oh inefable alegría!
Son las riberas de la patria mía!
- Ya se acercan los botes desplegando el aire puro y blando
La enseña tricolor del pueblo mío
¡A tierra! ¡A tierra!
O la emoción me ahoga,
O se adueña de mí
El desvarío!
e)  Naturaleza dinámica
Se produce la simbiosis entre los estados de ánimo y la naturaleza, así como puede ser el caso de representación de la Naturaleza como entidad (el panteísmo era recurrente en el romanticismo), en el poeta romántico:
Venezuela consolada, Bello:
NEPTUNO
- Mi venida es a daros consuelo. Cese el llanto.
La queja interrumpid. Yo soy el numen a quien presta obediencia el mar salado: Neptuno soy que…
En esta parte del texto, Bello ha invocado al personaje Neptuno, que para la mitología romana representa al Dios del agua, aquí se manifiesta explícitamente la presencia de las mitologías en la poesía romántica, y pertenece a la característica de naturaleza dinámica, en tanto que, para efectos del poema: el mar salado tiene la capacidad de obedecer.
Vuelta a la patria, Bonalde:
Hay algo en esos rayos brilladores
que juegan por la atmósfera azulada,
que me hablan de ternuras y de amores
de una dicha pasada
y el viento al suspirar entre las cuerdas,
parece que me dice “¿no te acuerdas?”…
Y el aura fugitiva de los mares
que viene, leda, a acariciar mis sienes,
me susurra al oído
con misterioso acento: “Bienvenido”.

1. FASES DE MIROSLAV HROCH
Para Hroch, el nacionalismo en su forma cultural podía ser categorizado en tres grandes fases: En primer lugar Hroch definía una fase A) el período en que los intelectuales se preocupan por la nación en potencia, fijan ortografías y gramáticas, recopilan folklore, escriben historias. La fase siguiente, la B), es el período de agitación patriótica, en el que se multiplican los partidos y asociaciones, llevándose por toda la nación la buena nueva del evangelio nacional. La fase C) y última, es la del auge del movimiento nacionalista, cuando se convierte en un fenómeno de masas. (2001, pág.09).
Ante esta categorización las características del poema bellista lo ciñen a la fase A: su poema es una historia sobre Venezuela, que destaca las características de las situaciones propias del suelo venezolano. La preocupación en potencia de la nación de la que hablaba Hroch en Bello es explícita.
El poema de Bonalde se enmarca en una transición de la fase A hacia la fase B: lo escribe en medio de la convulsión política, y del regreso de su exilio, sin dejar de resaltar los personajes habituales venezolanos (como los pescadores) ni sus paisajes, sin embargo, esta transición es ostensible en el cierre de su poema con una suerte de oda a la lucha por la libertad:
¿A dónde voy? si ya no existe
de hogar y madre el venturoso centro
¿A dónde? --- ¡a la corriente de la vida,
a luchar con las ondas brazo a brazo,
hasta caer en su mortal regazo
con alma en paz y con la frente erguida!
Los dos personajes sí se vieron inmersos en la fase C descrita por Hroch, pero en el plano concreto de su accionar social y político, y  no es manifiesto en los poemas, ya sea por tratarse de su poesía en la primera de sus etapas, o por tratarse de una exaltación de la venezolanidad en un sentido cultural.

2. EPÍLOGO
La existencia de características del nacionalismo romántico en la poesía de los autores analizados, y por lo tanto, de su presencia en la poesía bellista y bonaldista en general, a través de la utilización de los esquemas elaborados por investigadores e Instituciones nos permiten vislumbrar el rol jugado por el romanticismo en las postrimerías del siglo XVIII y XIX, respectivamente. Es necesario aclarar que éste nacionalismo romántico no estará presente, necesariamente, en textos posteriores. La investigación estaba orientada hacia la comprobación de su presencia, lo que no exime a éstos de su posterior transformación.
Los estudios literarios y la historiografía venezolano se vieron marcadas por la presencia de un positivismo férreo instaurado por Juan Vicente Gómez, y sustentado políticamente por ideologías como la del gendarme necesario o ‘’cesarismo democrático’’ de Laureano Vallenilla Lanz, que dejaron a la sombra prolíficas personalidades del ámbito nacional, y que   fueron estudiados, pero solo de manera lateral y a-sistemática.
Por lo tanto, se hace un llamado a la consecuente investigación de nuestros escritores nacionales en un intento de seguir profundizando los conocimientos sobre Venezuela, y las características fundamentales del plano poético y literario del ámbito nacional.

 

ACERCA DEL AUTOR

BIO: Alfonsina P. Sivira, escritora e investigadora. Nació en Maracaibo, estado Zulia (Venezuela). Se graduó de licenciada en Ciencias Políticas por la Universidad Rafael Urdaneta (URU), con una tesis titulada “La Desarticulación Política en Venezuela. Un abordaje desde la teoría de la alienación’”. A través de las prácticas realizadas en el Consejo Legislativo del Estado Zulia (CLEZ) y la Secretaría de Asuntos Fronterizos, se informó sobre las actividades del funcionariado público en su región que condujo a realizar investigaciones sobre la acción política. Ha participado con sus informes en convocatorias nacionales e internacionales y estudió de manera inconclusa el francés en la Alianza Francesa de Maracaibo. A través de la investigación sistemática del fenómeno político, jurídico, sociológico y literario persigue el objetivo de propiciar el crecimiento de las humanidades y ciencias sociales en Venezuela.

 

 

 

 

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02 11 2019