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Poesía
02 01 2020
Las invenciones del alma por Rusvelt Nivia Castellanos
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ESCLAVAS DEL IMPERIO

Las muñecas, se enaltecen frente al espejo,
posan con sus vestiduras cortesanas,
excitando gestos y exagerando osadías grotescas.

Ellas están hechizadas por la alcurnia;
incluso pelean para tener el mayor destacamento,
adentro de ese salón de teatros.

Así que atrás del velo,
sus labios se muerden por envidia,
unas contra otras se estrujan,
arañándose los rubores;
para lo hondo yacen manchadas,
sus líquidos fríos, botan
míseramente odios de fetidez.

En verdad, ellas son unas resentidas,
no preservan compostura ni escrúpulos,
tanto que sus bellezas se descascaran.

Y pintoso como estupefacto,
cuando el bufón las percata,
les rima una fábula de carcajadas.

 

CRISIS DE NEUROSIS

Has ido al extremo de la estridencia;
no puedes respirar la alcohólica,
te substraes confundido, sin uso de razón,     
recaes en un sótano atormentado,
que ofuscas entre su gravidez fuliginosa,
impotente y torturado,
para ningún lado fijas,
despabilado entre la náusea,
las percepciones tuyas se dilatan,
cúmulos de serpentinas excéntricas,   
visionas la construcción desnivelada,  
te chocas contra las esquinas,   
rebotando en escándalos de cabeza,
giros das con aturdimiento,
se pone febril tu corporalidad,
trasbocas repentinamente espumarajos;
por esto súbito, te revuelcas entre las lozas,
rebajado hasta paralizarte reprimido.

 

DOBLES COMO INMORALES

Nos movemos a deshoras;
erramos ojerosos por las calzadas rotas,
asolando a la silueta flácida,  
nuestra juventud llevamos mareada,
desvariamos entre rutinas triviales.

Sobre lo inadvertido,
repetimos las vueltas del ayer,
bajamos al amorfo lugar de piratería.

Aquí aprisiona el acrecentado fárrago.

Por estricta persuasión,
ejecutamos manías,
que mantienen este desconcierto.

Sin  ningún descaro,
pasamos a urdir famas,
ofreciendo narcotráfico y déspota pornografía,
para sonreírle como hipócritas a los fanáticos;
menoscabados adentro estamos cadavéricos.

 

LO CONFESO

Es terrible ser miserables;  
uno se exterioriza demacrado,
vaga con el semblante seco,
yéndose hacia los excesos por las fortunas,
que son efímeras como esta vejez;
desigual uno persiste con su malestar,
repitiendo la misma pasarela del fingimiento,
para mitigar un poco esta decrepitud,
cual nos remuerde la conciencia, menos
ni casi nadie se percata de nuestra pequeñez;
la mayoría de anónimos te ignoran,
los revoltosos te repudian y entonces,
al cabo de tanta frialdad absorbida, uno
a solas se arrincona a gemir,
porque mucha es nuestra culpa.

 

LA EVANA PERDIDA

Develo el otoño embrujado en tu rostro,
te percato con el hálito desgastado.
La amargura de haber enviudado,
puede contigo. Por ese percance,
andas así de pálido, casi como un difunto.
Escasamente yaces postrado en cama,
ojeando repasos tuyos y los enlutados,   
mientras se desvanecen tus canas.
Retornas al escenario difícil,  
las veces incansables,
suscitando a tu esposa deleznable,
quejándose por su leucemia,
la recuerdas entre tus brazos.
Y a deshoras, cuando asoma
la enfermera rubia, para darte
el tentempié con los calmantes,
recobras la noción vigente.
Por su persuasión, recibes el postre,
hablas un poco con la muchacha,
por simple vaguedad, la oyes y
al rato, rehúyes de ella,  
te renuncias hacia un costado y
apagas los iris morados.

 

DAR LUZ AL AMOR

Siempre,
la educación humana engendrarla,
hermosa como la evolución,
nos corresponde meditarla con los sabios,
pasar por donde Sócrates para
escuchar su sabiduría, ir a la
fuente de su poesía griega, ser
el canto y el acto altruista,
enseñar con las virtudes, conocerme
a mí para respetar al prójimo.
De efecto, madurar en el peregrinaje y    
 visitar el templo de Aristóteles y
descubrir su retórica con su ética. Hacer
un escrito que contenga sus mejores apotegmas.
Y esparcirlo a la comunidad, que me rodea,
la moraleja de la mano con la bondad.
Una vez propiciado lo justo,
crecer entre más libros, leerlos con agrado,
para los días de buenas nuevas,
vivir en la casa del maestro, que ora parábolas,
allí interiorizar su verdad y luego emanarla
a quienes buscamos la razón con paz,
por la fraternidad mundial.

 

DE LO QUE SOY

Me convengo como un exiliado,
que sobrecarga hierros del pasado.
Esto en lo propio; mortifica por lo astroso,
lúgubre es a recordación y áspero;
la presencia distingo como migrañas.
Debido a estos agravios,
ahora comparezco la crisis acusadora,
que me impacta entre los desvelos,
contra las recriminaciones choco.  
Estoy en medio de dramas sobrenaturales,
similares a los de César Vallejo y Jattin,
palpitando bajo inestables despechos.
Sólo a reacción, aquí cautivo; yo
suspiro como sus poemarios,
lo afligido compongo,  
por el rescate acentúo esto delicado,
ruego un poco de piedad,   
quizá ayude a surtir perdón,
sea la sensibilidad para ellos y
para todos los que conozco,
por este irrigar acendrado.

 

DEL HOMBRE AL ALMA

Y nosotros en la dureza del cuerpo,
sumidos en el pánico,
surcando las convulsiones del mundo.

A solas, preocupados por la verdad espiritual.

Y ellos encantados con las lecturas de
Lorca y Kafka, mientras el viento lírico
les arrebata la muerte, poetas rojos.

 

TODOS NOSOTROS

Ofrendemos poesía para la vida,
démosle esperanza a esta noche,
una velada de magia provoquemos, así bien,
no dejemos que muera la paloma,
resucitémosla juntos con lágrimas azules,
rompamos sus cadenas, que la atan a la celda,
libertémosla para el cielo de madrugada.

 

ACERCA DEL AUTOR

BIO: Rusvelt Nivia Castellanos; poeta y cuentista de la ciudad musical de Colombia. Es al mérito, Comunicador Social y Periodista, graduado por la Universidad del Tolima. Y es un especialista en Inglés, reconocido por la Universidad de Ibagué. Tiene tres poemarios, una novela corta, un libro de ensayos y siete libros de relatos publicados. Es creador del grupo cultural, La literatura del Arte. Sobre otras causas, ha participado en eventos literarios, ha escrito para revistas nacionales, revistas de América Latina y de habla hispana. Ha sido finalista en varios certámenes de cuento y poesía internacionales. Ha recibido varios reconocimientos literarios tanto nacionales como internacionales. Fue segundo ganador del concurso literario, Feria del libro de Moreno, organizado en Buenos Aires, Argentina (2012). Fue premiado en el primer certamen literario, Revista Demos, España, (2014). Mereció diploma a la poesía, por la comunidad literaria, Versos Compartidos, Montevideo, Uruguay (2016). Tiempo después, recibió un reconocimiento internacional de literatura para el premio intergeneracional de relatos breves, Fundación Unir, dado en Zaragoza, España (2016). Recibió un diploma de honor por sus recitales poéticos en la Feria del Libro, Ciudad de Ibagué (2016). Por su obra poética, mereció una mención de honor en el parlamento internacional de escritores y poetas, Cartagena de Indias, año 2016. Le dieron un diploma de honor en el certamen internacional de poesía y música, Natalicio de Ermelinda Díaz (2017).