Ideas
04 03 2020
Teoría del “gran reemplazo”: Renaud Camus en el origen del odio por Lucie Soullier
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A los 73 años, es un viejo caballero cortés que toma té mientras se divierte con nuestra llegada, la que inevitablemente terminará con "horrores" impresos. ¿Por qué nos permitió entrar? "Para el 1% que podría decirse cuando lea su artículo: «No está completamente equivocado»”. Pues está allí para convencernos, nosotros para intentar comprender cómo esta figura de la literatura gay de los años 1970-1980 con el talento que justamente llamó la atención en esa época se ha convertido, hoy, en el ícono de quienes son partidarios del "gran reemplazo", cantinela de la extrema derecha según la cual una "población francesa tradicional", "de origen", sería “reemplazada" por otra extra europea.

"Se puede difícilmente pensar que promuevo una ideología de odio", se sinceró desde el principio. Algunos en el mundo, sin embargo, tomaron su “combate” al pie de la letra y apuntaron sus armas contra los "ocupantes" designados. El terrorista australiano responsable de la masacre de 51 personas en dos mezquitas en Christchurch, Nueva Zelanda, el 15 de marzo de 2019, puso como título a su "manifiesto": "El gran reemplazo".

El mismo grito de adhesión fue utilizado por quien mató a 22 personas el 3 de agosto en un centro comercial de El Paso, en contra de lo que llamó una "invasión hispana de Texas". O, todavía en Francia, por la Acción de las Fuerzas Operativas (AFO), ese grupúsculo de extrema derecha del cual trece miembros fueron arrestados en junio y julio de 2018, sospechosos de preparar atentados contra los musulmanes, especialmente envenenando la comida halal (1) en los supermercados. En su sitio web figuraban estas palabras en la primera página: “El gran reemplazo es real, visible en todas partes en Francia y en Europa. Nuestra nación se extinguirá dentro de poco si no tenemos cuidado. Únete a las filas de los Patriotas.”

En su castillo encaramado, Renaud Camus escribe, pinta y diseña su autorretrato. Sin asumir ninguna responsabilidad. Estos "idiotas" y "locos" no tienen "nada que ver con él", “no lo han leído por otra parte ni citado ni comprendido”, repite. En algunos años, la expresión que forjó, o al menos despertó al introducirla en 2010 en su “Abecedario de la inocencia”, pasó de la extrema derecha hiper-underground a una audiencia más importante que hoy está encarnada en rostros que van desde el alcalde de Béziers, Robert Ménard, hasta el polemista Eric Zemmour, pasando por Marion Maréchal ex-Le Pen...

He aquí que su idea se banaliza hasta el punto de que en diciembre de 2018 la encuesta sobre la conspiración de la Fundación Jean-Jaurès y Conspiracy Watch, realizada por el instituto IFOP, informaba que una de cada cuatro personas estaba de acuerdo con el siguiente enunciado: "La inmigración es organizada deliberadamente por nuestras élites políticas, intelectuales y mediáticas para desembocar en el reemplazo de la población europea por una población inmigrante”.

DEL ANTISEMITISMO A LA ISLAMOFOBIA

Anidado en el corazón de un pueblo con una centena de almas de Gers, Renaud Camus se complace de que sus palabras se hayan vuelto comunes en Europa". Entre su escritorio donde rueda un pasquín "no al retorno de los yihadistas en Francia" y su atalaya, el escritor militante trabaja sus fórmulas hechas de neologismos y retórica invertida, palabrería sobre la "colonización" del "ocupante" sobre "el indígena" en 2019, en Francia, decreta la existencia de una "yihad en los suburbios", de un "genocidio por sustitución"... Antes de protegerse, piensa en cualquier acusación de racismo blandiendo su amor por las civilizaciones y, sobre todo por sus diferencias. "Cuantas más discriminaciones haya, más feliz seré". Del etno-diferencialismo típico de la extrema derecha. "Se trata de resistencia", objeta.

¿Resistencia a qué? A este sentimiento de opresión y ansiedad frente a un mundo que cambia "en la dirección equivocada", ante el paso del tiempo que acompaña a esta manía artístico-megalómana por publicar todo sobre su vida: sus cuentas bancarias, sus "autorretratos" cotidianos.

La expresión de un "gran reemplazo" ya fue teorizada a fines del siglo XIX por los nacionalistas franceses, especialmente por el anti-Dreyfus Maurice Barrès (2). Renaud Camus la ha resucitado agregando un componente anti-Islam de moda desde los atentados del 11 de septiembre de 2001 en los EE.UU. y los del 13 de noviembre de 2015 en Francia. De Barrès a Renaud Camus, el concepto de "gran reemplazo" ha pasado, como gran parte de la extrema derecha francesa, del antisemitismo a la islamofobia.

Si nos sumergimos en la cabeza del escritor, la inmigración de África amenazaría con reemplazar a "los blancos y asimilados” —todo organizado por las "élites globalistas y reemplazadoras", cuyo objetivo sería destruir las identidades para transformar a todos en "seres reemplazables". Nada "complotista", argumenta Renaud Camus... Antes de aclarar que todo eso sería "ni organizado ni natural". Nadie se sentó alrededor de una mesa un día para decidir eso, continúa, pero los "mecanismos" puestos en marcha por lo que él llama "el reemplacismo global" —y del cual el Presidente, Emmanuel Macron, sería la encarnación perfecta, según el escritor—, favorecerían, la "inmigración masiva". Así, el capitalismo, cuyo objetivo sería transformar a cada ciudadano en un consumidor "reemplazable", explica en medio de sus decenas y decenas de libros pedidos a Amazon.

La definición de Renaud Camus del "gran reemplazo" se basa en lo que él dice ser una "constatación evidente". No es necesario cifras para demostrar lo que propone, hay que pasearse por Francia y "observar". Bajo una mirada evidentemente política. Y un pensamiento eminentemente anclado en la extrema derecha.

RETOMADO POR ERIC ZEMMOUR

Las teorías sobre la preferencia nacional a las del mestizaje y su regla de la única gota de sangre negra que "bastardizaría", del movimiento etno-diferencialista del trotskista convertido en Waffen-SS René Binet (1913-1957), toda la historia de la extrema derecha está realmente atravesada por la cuestión central del control étnico interior.

Y Renaud Camus no escapa a eso. Demostración por el historiador Nicolas Lebourg: “Para René Binet y sus discípulos, la inmigración es un resultado del complot judío para destruir Europa mediante el mestizaje. Será necesario, por consiguiente, descolonizar y expulsar a los africanos: un movimiento de liberación nacional en ambos lados, según él. Al borrar el lado antisemita, se conserva la misma lógica en Guillaume Faye (1949-2019) [ensayista y teórico de la «Nueva derecha francesa»], Renaud Camus y desde hace algunos años Eric Zemmour. Es la misma receta de lectura racial que, en ellos, no hace ninguna diferencia entre la delincuencia y el yihad”.

Para comprender el radicalismo del pensamiento de Renaud Camus, hay que volver a leer su discurso pronunciado el 18 de diciembre de 2010 durante las “Reuniones internacionales sobre la islamización”, una iniciativa lanzada por el Bloc Identitario y Riposte laïque, unión ya presente en el origen del "aperitivo salchichón-vinacho" y que le valió en 2014 una condena por provocación al odio o a la violencia. En su boca, los "pequeños delincuentes" se convierten en "soldados", y cada violencia cotidiana, desde "arrancar los bolsos de una anciana" hasta el "tráfico de drogas", se convierte en un "instrumento (...) de la conquista" que provoca "la huida de los blancos”.

Nueve años más tarde, en directo en el canal LCI, Eric Zemmour —también ya condenado por provocación al odio religioso- pronuncia un cuasi calco de la diatriba de Renaud Camus frente a una tribuna que reúne a los familiares de Marion Maréchal ex Le Pen, comparando las chilabas (3) a los "uniformes de los ejércitos de ocupación", atacando directamente a los musulmanes, quienes, según él, "se comportan como colonizadores" y citando... a Renaud Camus.

El escritor se ha autoeditado desde que la Editorial P.O.L se distanció seguida por la Editorial Fayard en 2012, oficialmente por razones presupuestarias... Pero justo después de que Renaud Camus formalizara su apoyo a Marine Le Pen. Vale la pena publicar cada una de sus cóleras, tanto políticas como estéticas. Tanto como sus pasiones. Su libro “Cómo masacrar una casa de campo efectiva en dieciocho lecciones” se codea con una guía sobre la región de Lozère, sus numerosos diarios íntimos, una serie sobre las moradas de artistas, la revisión de sus Tweets impresos... Una bibliografía interminable que no se limita a sus versos identitarios sobre el "gran reemplazo". En los años 1970 y 1980, sus primeras obras incluso parecían muy lejanas de sus ideas actuales.

Su estilo fue aclamado por los críticos como por su "maestro" Roland Barthes en el prefacio de “Tricks”, un relato grosero de sus relaciones homosexuales publicado en 1979. No vio ninguna contradicción en eso: "No hubiera habido un Gran reemplazo" (libro publicado en 2011) sin “Tricks”. Los dos están unidos por el mismo deseo de describir lo que veo”. Todo estaría relacionado entre estos dos mundos coexistentes en librerías separadas hasta el punto de que algunos, como el cofundador de Act up (4) Didier Lestrade, lector asiduo de “Tricks”, lo han calificado como un "traidor homosexual" al ver en lo que terminó.

Robert Ménard, el alcalde de Béziers elegido con los votos del ex Frente Nacional (FN), ve en eso una analogía: “Yo también tuve las mismas ideas cuando era jefe de Reporteros sin Fronteras, pero no me preguntaron. Se presumía que yo era de izquierda". Los dos hombres se cruzaron varias veces. Renaud Camus incluso casi escribió un libro —todavía otro— sobre Béziers, encargado por el concejal de la ciudad. El asunto finalmente fracasó, por divergencias financieras más que políticas. Hoy, Robert Ménard cita con prudencia a quien considera "un tipo fino y cultivado". Algunas palabras se han vuelto "radioactivas", considera. No se puede seguir afirmando que "no podemos decir nada", ya que nunca ha tenido tantas tribunas para quejarse, y sus "indirectas" no impiden que Robert Ménard proclame en voz alta que el presunto desterrado "dice algo de la realidad: hay un cambio de población por otra", al tiempo que condena "la idea de que haya alguien detrás de todo eso" y la "remigración" —preconizada por Camus "una cojudez o gilipollada”.

El hombre detrás de “Tricks” no estaría muy lejos del autor del “Gran Reemplazo”. Los dos simplemente habrían sido observados desde diferentes ángulos. Quizá. Hubo un primer caso Renaud Camus en el año 2000, en el que se le acusó de antisemitismo por haber escrito en su libro “La Campagne de France”, su diario durante el año 1994, que los "colaboradores judíos" estaban sobrerrepresentados en radio France-Culture. En “Du Sens”, publicado por Fayard en 2002, el autor se defiende en más de 500 páginas, ya escribía: "Sí, hay un personaje en mí que desea que los musulmanes de los países islámicos siempre se sientan, en Francia, un poco extranjeros. Yo no soy todo este personaje, ni mucho menos. Trato de convencerle, discuto con él, llego a hacerlo volver a sí mismo y regresar a su rincón. Se preferiría que nunca hubiera salido de él. Pero sería deshonesto conmigo mismo si pretendiera no verlo, no conocerlo y nunca haber tenido nada que ver con él”.

He ahí pues el personaje definitivamente fuera de su guarida. Diez años más tarde, después de haber fracasado en recolectar las 500 firmas de alcaldes requeridas para ser candidato al Palacio del Elíseo (5), declaró en las columnas de Le Monde que apoyaría a Marine Le Pen en las elecciones presidenciales de 2012, "la más probable" a impedir “el cambio de población". Lo que acentuará aún más el hecho de tener compañeros de la extrema derecha.

El filósofo conservador Alain Finkielkraut, apoyo público desde el principio y "amigo", llega hasta invitarle a su programa "Réplicas" en la radio France Culture en 2017, para evocar el "gran reemplazo". Hay que decir que Alain Finkielkraut comparte más de una referencia con el escritor de extrema derecha, como lo testimonia su libro “Identidad infeliz” publicado en 2013 o su última entrevista dada en octubre al semanario ultraconservador y caja de resonancia de las obsesiones de la derecha más radical Valeurs Actuels, en la que cita nuevamente a Renaud Camus. Por esta lealtad se mereció un retrato homenaje en la escalera de madera clasificada monumento histórico del castillo de Plieux. "Es porque le debo mucho..." confirma el agradecido.

INVITADO POR EL BLOQUE IDENTITARIO

Otros círculos recibieron a Camus en los últimos años, lo que demuestra su influencia en la esfera identitaria. Dio una conferencia en 2016 en el coloquio anual de la fundación Iliade del ex miembro del FN Jean-Yves Le Gallou, heredero del Grupo de Investigación y Estudios para la Civilización Europea (GRECE) de finales de la década de 1960, esta “Nueva derecha” identitaria y nacionalista predicaba la diferencia entre los pueblos; preconiza una alianza de "los que dicen no al cambio de población" frente a Christine Tasin, presidenta de la Resistencia Republicana, conocida por sus aperitivos "salchichón-vinacho", y Pierre Cassen, fundador del sitio islamofóbico Réplica laica: intervino varias veces por invitación del Bloque Identitario, para quien incluso redacta una carta de apoyo y "amistad" cuando el escritor lanzó, en 2014, "el Observatorio del gran reemplazo".

"Nunca hemos estado tan colonizados como ahora", dijo Renaud Camus, entrando en una dependencia de su castillo, hablando inagotablemente sobre las obras del pintor-escultor Jean-Paul Marcheschi expuestas allí. La propiedad Plieux y su dueño han establecido durante mucho tiempo lazos estrechos con el arte contemporáneo, al acoger numerosas exposiciones en el pasado. Hoy se reúne en esta misma sede el "Consejo Nacional de Resistencia Europea", club anónimo pero cuyos miembros vienen a adornar el lienzo de la extrema derecha sólidamente tejido alrededor de Renaud Camus: Richard Roudier, fundador de la Ligue du Midi (un grupúsculo identitario regionalista); Philippe Martel, ex jefe de gabinete de Alain Juppé en el Ministerio de relaciones exteriores, luego de Marine Le Pen y amigo desde hace mucho tiempo de Renaud Camus; Paul-Marie Coûteaux, ex asesor soberanista de Marine Le Pen... "Le di mi nombre por amistad, pero nunca fui a sus reuniones, aclaró éste. Me preocupa que esté demasiado aislado y sea muy radical. Estoy de acuerdo con él en el gran reemplazo, pero no para que sea el alfa y omega de la política francesa... "

Del mismo modo, encontramos en esta lista al sucesor de Paul-Marie Coûteaux a la presidencia de Soberanía, Identidades y Libertades (SIEL), este pequeño partido soberanista que llamó a votar por Marine Le Pen en 2012 y 2017: Karim Ouchikh. Juntos, Camus y Ouchikh manifestaron contra la procreación médicamente asistida (PMA) el 6 de octubre. Juntos también, lanzaron una lista en las elecciones europeas en mayo de 2019. Un "fiasco", resume Camus. Incluso terminó retirándose y llamando a votar por el Ressemblement National (RN) el día del escrutinio, después de la publicación de fotografías que implicaban a dos candidatos de su lista. En una de ellas, aparecía de rodillas ante una esvástica dibujada en la arena; en la otra, haciendo un saludo nazi.

LEMA ADOPTADO EN EL SENO DEL RN

Resultado: un doble escándalo y un nuevo fracaso electoral, después de dos candidaturas presidenciales abortadas. "Soy un muy mal activista y un pésimo candidato”, reconoce. Si cada tribuna es demasiado tentadora para Renaud Camus, el peso cultural de su eslogan sigue siendo complicado, incluso imposible a convertir en peso político. Lo que Marine Le Pen lo ha entendido bien. Ella apostó por la des diabolización, con cierto éxito electoral, tiene mucho cuidado de nunca usar la expresión de Renaud Camus, con quien no obstante compartió un escenario político hace unos años, mientras utilizaba una retórica vecina. En plena campaña por las elecciones europeas, en abril de 2019 en Praga, la jefa del ex FN presentó a Francia como "triste ejemplo" para no seguir en materia de inmigración, llamando a la "insurrección (…) pacífica y democrática" contra una "sumersión" migratoria "organizada", según ella, por la Unión Europea para "hacer desaparecer nuestras patrias".

Sin mencionar que dentro de su partido, ciertos representantes electos, —como el senador y candidato del RN para ser alcalde del 7mo distrito de Marsella, Stéphane Ravier— respaldan la consigna de "gran reemplazo" sin correr el riesgo de ser excluidos. Y por una buena razón, la adhesión a la idea de inmigración "organizada deliberadamente por nuestras élites" para "conducir en última instancia a la sustitución de la población europea por una población inmigrante" es por lo menos dos veces más alta entre los votantes del RN que en el conjunto de la población, según el estudio sobre el complotismo de la Fundación Jean-Jaurès y Conspiracy Watch.

Renaud Camus no se siente "muy RN". Si ya votó y llamó a votar por Marine Le Pen, es "sin entusiasmo ni impedimento absoluto", porque ella es "la menos distante" de sus ideas. O las mismas palabras escuchadas por varios militantes de Generación Identitaria cruzados en sus bastiones de Rouen, Toulouse o Montpellier en abril y mayo pasado. "El RN es un poco como la camiseta de manga corta de los militantes, es un poco cursi", considera Mathieu Balavoine, quien sin embargo se presentó como líder bajo la etiqueta FN en las elecciones cantonales de 2015, antes de aceptar la idea de una "colonización invertida" descrita radicalmente por su amigo Thomas, también militante: "Se han apropiado de tal manera de nuestro país que llegan hasta pintar grafitis en árabe".

No obstante, la expresión "gran reemplazo" nunca les escapará. "La hemos utilizado, pero las polémicas la usaron excesivamente, mientras preferimos centrarnos en la invasión migratoria...", desarrolla un cuadro nacional del movimiento, Clément Martin. "Nuestro objetivo es crear un clima para que se pueda organizar la remigración", añade un militante de Montpellier. “Y eso, siempre y cuando quedarán europeos nativos listos para luchar”.

Renaud Camus no dijo nada menos e incluso confió que "admiraba" a quienes habían ocupado la mezquita en construcción de Poitiers en 2012, cuyo resultado fue que cuatro miembros del grupo fueran condenados por provocar discriminación racial o religiosa y degradar una propiedad. El dueño del castillo de Lisieux aboga por la misma "solución" que la juventud ultraidentitaria. "No debemos irnos de Europa, debemos sacar a África de ella", leemos en su programa a las elecciones europeas, dándose la "misión" de volver a enviar a los "extra europeos" o incluso a los "descendientes de los extra europeos" que no respeten la "carta de civilización europea".

¿Cómo enviarlos de vuelta? Denunciando la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951, suprimiendo el derecho al suelo, legalizando las estadísticas étnicas, proponiendo una pensión vitalicia o una remisión de pena para quienes acepten la "remigración" voluntaria, prohibiendo la construcción de nuevas mezquitas... "Pero sin violencia", insiste Renaud Camus, agitando uno de esos numerosos neologismos como prueba de su buena fe: "la in-nocencia”... ¡que no es pacifismo!" Resbaladizo, el matiz es peligroso.

 

 

 


 

NOTAS DEL TRADUCTOR

(1) Comida Halal: todo lo que es autorizado a consumir por los creyentes musulmanes. La carne debe provenir de un animal matado según un ritual preciso. El sacrificador debe ser musulmán.
(2) Maurice Barrès (1862–1923), escritor y político francés, figura emblemática de la extrema derecha francesa de los siglos XIX y a principios del XX.
(3) Chilaba: vestimenta árabe en forma de túnica con capucha que usan los musulmanes, hombres y mujeres.
(4) Act-Up: Asociación de militantes gays para luchar contra el sida, surgida de la comunidad homosexual.
(5) Palacio del Elíseo: sede del gobierno francés.

 

ACERCA DEL AUTOR

BIO: Renaud Camus, Chamalières (Francia), 1946. Es autor de un diario personal desde 1985 que se publica año tras año. De familia burguesa provincial, estudió en la escuela Sainte-Thècle de Chamalières (1950-1952) y luego en la escuela Massillon en Clermont-Ferrand (1952-1963). Comenzó sus estudios superiores en la facultad de derecho de la Universidad de Clermont-Ferrand, prosiguió después en la facultad de derecho de París (Assas y Panthéon, 1963-1973), donde obtuvo el título de abogado (1968). Se graduó en 1969, en la misma universidad, en estudios superiores de derecho (Historia del Derecho) y en letras de la Universidad de París (Sorbona). En 1970, se graduó en el Instituto de Estudios Políticos de París y obtuvo un master de filosofía (estética) de la Sorbona y un título de licenciado en derecho (ciencias políticas). De 1970 a 1976, fue lector y asesor literario de la editorial Denoël, así como editor de ciencias políticas en las enciclopedias canadienses Grolier. Vivió sucesivamente en Chamalières (1946-1959), Clermont-Ferrand (1959-1965), Oxford (1965-1966), París (1966-1992), Estados Unidos (Nueva York, Arkansas, donde enseñó francés y literatura francesa, y en San Francisco en 1978), residió en la Villa Medicis de Roma, de 1985 a 1987 y, desde 1992, en el departamento de Gers, en el Château de Plieux.