resonancias.org

Teatro
01 04 2006
Los principios de la fe (fragmento de drama) por Benjamin Galemiri
« volver


GRETA O LA SUBDIRECTORA O LA DOCTORA O LA MADRE CASI SIEMPRE. SAMUEL ARKADIN O EL SUBGERENTE TÉCNICO.

JOEL O EL JEFE DE RECURSOS HUMANOS. ROMY O LA PODÓLOGA CASI SIEMPRE.

RUBEN O EL NARRADOR A VECES Y EL PADRE SIEMPRE. WITOLD: O EL DIRECTOR GENERAL. VIRNA O LA ABOGADA A VECES Y LA SECRETARIA EJECUTIVA DE PRONTO.

ÚRSULA Y SI ES NECESARIO LA ABOGADA Y UN PAR DE VECES LA SECRETARIA BILINGÜE Y POR SI ACASO LA PODÓLOGA. LIZA Y SI ES CONVENIENTE LA ABOGADA Y POSIBLEMENTE LA SECRETARIA A SECAS Y CASI NUNCA LA PODÓLOGA. EL NOTABLE AUNQUE HIPÓCRITA EXPERTO DE LAS NACIONES UNIDAS, SAMUEL ARKADIN, ABANDONA SU INMERECIDO CARGO INTERNACIONAL, REFUGIÁNDOSE CERCA DEL VOLCÁN LLAIMA EN EL SUR DE CHILE, EL QUE TRANSFORMA EN UN

INFATUADO BUNKER Y AL MISMO TIEMPO EN UN SINTÉTICO TEMPLO HEDONISTA, PARADOJA FATAL DE SUS DISCURSOS. PARAPETADO EN SU ARROGANTE FORTALEZA, BAJO LA FORMA DE UNA PISCINA TERMAL FALSA, UN LAGO PREFABRICADO, UN CALAMITOSO CENTRO GERIÁTRICO CON SUS HORRIBLES AUNQUE CÓMICOS BAÑOS DE BARRO, O UN IMPOSTADO MUSEO DE LAS MUJERES, EN SÍNTESIS, SIEMPRE UNA ESCENOGRAFÍA QUE ESCONDE OTRA , PONE EN PRÁCTICA SU PRÉDICA ENCENDIDA, CON LA QUE SUBYUGA A SUS ACIAGOS SEGUIDORES , ESPECIALMENTE A LAS CANDENTES MUJERES, HIPNOTIZADAS CON LA INSONDABLE «TÉCNICA ARKADIN». UNA ESCENA OBSESIVA: UN PELOTÓN DE FUSILAMIENTO, COMPUESTO POR LOS MIEMBROS DE ESTE INTRINCADO Y SINGULAR GRUPO DE ADORADORES , DESCARGAN SUS MUNICIONES SOBRE UN TÉCNICAMENTE CULPABLE SAMUEL ARKADIN DE CAMISA BLANCA Y ABIERTA. OTRA ESCENA OBSESIVA: EL RUINOSO ARKADIN SE ENCIERRA A VER, EN UN DVD SONY, EL INFAME CLÁSICO DEL OESTE “MÁS CORAZON QUE ODIO”. UNA PROPOSICIÓN TAN ARBITRARIA COMO INESCRUPULOSA: DOS SANGRIENTOS ATENTADOS CON BOMBA SE DEBERÍAN VERIFICAR A LO LARGO DE LA OBRA. 1 EN EL ARTIFICIOSO BUNKER DE LOS ARKADIN, EL ADICTIVO LAGO TERMAL. UN AIRE SOFOCANTE, HÚMEDO, QUE CORTA LA RESPIRACIÓN, LAS TRES DE LA TARDE.

ATRAVESANDO EL VAHO HORRIBLE DE LA TARDE, LA PRODIGIOSA REINA MADRE DEL HAREM, GRETA DE ARKADIN, ENFUNDADA EN UN BIKINI INSULTANTE, EMERGE POMPOSA Y EBRIA ENTRE HUMOS Y FRAGANCIAS EMBRIAGADORAS, SOBRE EL VERTIGINOSO TABLÓN DE FIBRA DE VIDRIO, EXHIBIENDO SU ESTRUENDOSA DESTREZA. GRETA: Ustedes se preguntarán por qué sangro. Es el recuerdo. Ustedes se preguntarán por qué lloro, es algo que sucedió. No sé bien cómo, ni cuándo, ni por qué. Me casé con un predicador. Me anestesié con un fanático.

Soy Greta de Arkadin, la primera esposa de Samuel y ahora una de sus diecisiete mujeres.

Fornicábamos colectivamente. El tipo era un prodigio. Se ocupaba de nosotras alternadamente, con ternura y ardor. DROGADA POR LOS AROMAS ENVENENADOS DE LAS SALES TERMALES, LA DEPREDADORA GRETA SE DEJA LLEVAR DE UN LADO A OTRO, ANTICIPANDO UN BRINCO PELIGROSO Y ATREVIDO... ¿Fuimos puercos como padres? I don´t say yes, I don´t say no. I say maybe. ¿Dejamos que nuestros hijos nos detestaran? Es algo impreciso, remoto, difuso, que no sé responder. Entonces, para decirlo con palabras de esta Era, ¿somos culpables? Desde el punto de vista técnico, todos somos culpables. Es algo sorprendente pero ¿quién trabaja en el disco duro del corazón de la gente? Entonces ¿para qué decir la verdad? ¿Qué podemos decir “de verdad” de la verdad? Hay que buscar la solución a nuestros problemas no dentro de nosotros mismos, hay que conseguir la respuesta dentro de la mente de nuestro enemigo. En este caso Samuel Arkadin, mi esposo. Era su mujer paradigmática. Eran sus palabras. Dejé de ser su mujer paradigmática. Él me humilló. Ahora él será mi enemigo. Quizá sea estratégico aceptar que el enemigo tenga razón, y que nosotros estamos equivocados. Pero no hay otro medio si se desea superar con éxito nuestros complejos. Todas, como mujeres, nos enamoramos del concepto “Samuel Arkadin”. Y es como concepto que debemos destruirlo. Ustedes se preguntarán por qué sangro: es algo impreciso, remoto que no entiendo. Es algo que aconteció. No sé cómo, ni cuándo, ni por qué.

UN DISPARO ESPELUZNANTE Y CIERTAMENTE DRAMÁTICO REVERBERA EN EL AMBIENTE, SE ESCUCHAN VARIAS DETONACIONES EJECUTADAS DESDE DIVERSOS HORRIBLES ÁNGULOS. EL FENOMENAL Y MAGNÍFICO BIKINI BLANCO DE GRETA DE ARKADIN SE IMPREGNA DE UN SOCARRÓN COLOR ROJO. UNA SEGUIDILLA DE DISPAROS TREPIDANTES INUNDAN EL ESPACIO EN UN ESTERTOR SEDICIOSO. LA SIEMPRE NOBLE GRETA ENTRA EN UN EXTRAÑO CALVARIO.


2 EL IMPONDERABLE Y CUATRO VECES DESAFORADO EX SENADOR RADICAL DE LA REPÚBLICA DE CHILE, SAMUEL ARKADIN, EN LA OFICINA PRINCIPAL DEL BUNKER CON VISTA AL MAR ARTIFICIAL, BEBE, PARA VENTILAR SU MÓRBIDA BORRACHERA, UNA VAINA BATIDA CON HUEVO JUNTO A SU VOLUBLE ABOGADA, EN EL ELECTRIZANTE INICIO DEL INTERROGATORIO CRIMINAL. ABOGADA: Empuñó usted el arma y apuntó. SAMUEL: Fue mi rabia la que apuntó, no mi arma. ¿Qué le pasa? ¿No le gustan mis metáforas?

ABOGADA: A las doce quince se plantó en el rellano de la escalera de caoba de la piscina termal y tragó saliva. SAMUEL: Lo tiene todo más nítido que yo. ABOGADA: A las doce dieciséis deseó un Big Mac doble porción de papas sin ketchup. SAMUEL: Usted ha entrado en mi cabeza, abogada. ABOGADA: Corrobora esta versión ¿sí o no? SAMUEL: Me deja perplejo, frío, sudoroso. ABOGADA: A las doce diecisiete la duda se apodera de usted. SAMUEL: Me avergüenza con su laborioso informe, abogada. ABOGADA: Estoy trabajando Samuel. Soy su defensora. Usted es el acusado. Todo es mecánico, no ennoblezca este momento. SAMUEL: Comería un cheesburguer con Pepsidiet. ABOGADA: A las doce dieciocho Greta se le cruza en su atiborrada mente. ¿Fue así o no? ¿Quiere llegar al careo? ¿Qué quiere? Esfuércese. Necesito penetrar en su corteza cerebral y componer todo. Pensó. Usted pensó. «Mi esposa se apodera de mis remordimientos»; creo que solloza. ¿Es así o no? SAMUEL: Me humilla con su escrupuloso informe, Licenciada, ¿lo tiene claro, no? ABOGADA: ¿Fue usted? SAMUEL: Dos veces intenté descargar las municiones, licenciada. La iluminación era incorrecta. Había mucha luz rebotada, torpe, si me permite decirle.

ABOGADA: Se arrastró por el borde de la piscina termal lacada . ¿Certifica usted esa versión, sí o no? SAMUEL: Sí, abogada, pero quisiera agregar que antes olí el queque alemán de la cocina y dudé... ABOGADA: ¿Estaba anestesiado, desmotivado, como calificaría usted ese momento? SAMUEL: Dígamelo usted, licenciada con máximos honores. ABOGADA: A las doce dieciocho y treinta segundos usted levanta su Beretta, bestial. SAMUEL: Pienso. ABOGADA: Piensa. ¿Qué piensa exactamente? SAMUEL: ¿Me lo puede configurar usted? ABOGADA: A las doce diecinueve un disparo húmedo en el ambiente. SAMUEL: No eran mis dedos. ABOGADA: No eran sus dedos, era otra persona, era otra noche, falso remake, era otro día, otro año, ¿firmaría esa descripción en un tribunal de alzada, sí o no? SAMUEL: Había un Pedro Luna y un Rugendas en el pasillo de entrada del Bunker. Eso lo puedo atestiguar. Sí. ABOGADA: Greta se desvanece frente a sus ojos, y en el ambiente huele a bosta de caballo. SAMUEL: ¿Me permite un comentario menor? ¿Me cede este momento?

Despide usted un áurea turbulenta.

ABOGADA: A las doce veinte una nueva explosión y usted sangra en la base del cráneo ,le sobrevienen espasmos sísmicos... SAMUEL: No lo pudo haber descrito mejor. Sus habilidades me mojan entero, ¿lo sabía no, abogada?

ABOGADA: A las doce veintidós usted entra impetuoso sobre la costa de vinílico del lago termal con la impronta repudiable de Orson Welles en “The Shangai´s Lady”. SAMUEL: A las doceveintitrés, apunto hacia Greta mi Beretta automática que brilla enceguecedoramente. ABOGADA: A las doce veintitrés y diez segundos, se inspira... SAMUEL: ...descargo mi arma. ABOGADA: En siete detonaciones repulsivas. SAMUEL: Con masiva presencia de pólvora. ABOGADA: Y usted se precipita como Al Pacino en “Scarface” SAMUEL: Enseguida bebo vino persa. ABOGADA: Con dos aceitunas del valle de Azapa, negras y fuertes. SAMUEL: Y fumo mi Malboro Light en caja de metal. ABOGADA: Usted abre el refrigerador Phillips portátil con hielera automática al borde del lago termal y come un Burger King doble sin papas. SAMUEL: Greta me mira, yo la miro con esos ojos míos encendidos e infames que tanto conocéis... ABOGADA: A las doce y veinticinco ambos se arrastran el uno hacia el otro como Gregory Peck y Jennifer Jones en “Duelo al Sol” y se encadenan hacia un fin precario y electrizante. Y ahora tómese una piscola y cuénteme qué sucedió después SAMUEL: Hubo otra explosión. No sé cuándo, ni cómo, ni por qué...

 

ACERCA DEL AUTOR

Benjamín Galemiri nació en 1957. Sus abuelos emigraron de Esmirna hacia Chile en lo inicios del siglo XX. Estudió en la Alliance Française de Santiago y en la Universidad de Chile donde obtuvo el doctorado de filosofía. Recibió premios y becas de diversos organismos culturales. Sus obras dramáticas fueron seleccionadas de 1995 a 2001 en el Festival de Dramaturgia. Le otorgaron el Premio del Consejo Nacional del Libro en 1996, el Premio Quijote en París en 2001, el Premio Municipal de Literatura de la Ciudad de Santiago en 1994, 2000 y 2003. Sus dramas fueron traducidos a varias lenguas y representados en diversos países. Enseña en la Escuela de Cine de Chile, en la Escuela de Teatro de la Universidad Católica, en el Goethe Institute y en la Universidad Finis Terrae.