Breve
09 02 2020
Obras de Agustín Cárdenas en la Maison de l’Amérique latine de París

Cárdenas - Mi sombra después de la medianoche – exposición de obras sobre papel y esculturas.
Desde el 6 de febrero hasta el 25 de abril de 2020.
Curadora: Elena Malagodi, asistido por Atawal Cárdenas.

 

 

Desde el 6 de febrero de 2020, la Maison de l’Amérique latine dedica su espacio de exposiciones a las obras de Agustín Cárdenas (1927-2001), para revelar especialmente al público su obra gráfica. Si el artista cubano es reconocido internacionalmente como uno de los principales escultores del siglo XX, se sabe menos sobre su obra como un gran pintor y diseñador, como lo fue Giacometti, con la misma búsqueda obsesiva de la verdad misteriosa de la forma. Esto es lo que la Maison de l’Amérique latine desea mostrar con la exposición “Mi sombra después de la medianoche”, titulada así por una escultura en blanco y negro de Cárdenas, primero en madera y después en bronce, con el objetivo de desenclavar el dibujo (1) y la pintura del artista.
A lo largo de su vida, Cárdenas nunca dejó de dibujar, incansablemente, espontáneamente, en cualquier soporte. Eso es lo que la exposición se propone demostrar a través de centenares de dibujos, gouaches, pinturas y algunas esculturas —incluido “Mi sombra después de la medianoche”—, realizadas en París donde vivió el artista cubano desde 1955.

 

 

Como su obra escultórica, este conjunto de dibujos, a veces pintados, refleja una imaginación sensual y extravagante, una visión poética del mundo a menudo dramática, teñida de humor. Encontramos los temas favoritos del artista, con infinitas variaciones en torno a la mujer, la pareja, la familia, la madre y el niño, el amor y la naturaleza. Este conjunto se forma con las esculturas, sin continuidad, lo que podría llamarse el "gran Arte" de Cárdenas, el de una brillante variedad de formas y colores que se nutren y se responden mutuamente.

 

 

(1) En el sentido en que Yves Bonnefoy escribió: "Nuestra modernidad crítica ha desenclavado el dibujo. Ya no lo reduce a los preliminares de una imagen cargada de sentido. Le gusta por lo que es, diseño y pensamiento inacabados… " (La beauté dès le premier jour por Yves Bonnefoy, 2009, editor William Blake & Co., Burdeos).