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Desde 2001, difunde la literatura y el arte — ISSN 1961-974X
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Narrativa
7 12 2015
Árida patria por Rossy Elizondo

En Homenaje a los 43 estudiantes desaparecidos.

Y la tierra girando y girando entre trompos palabras de brazos abiertos de cabeza descalabrada la tierra en circulares dimensiones enrollada de tumbos panfletos daguerrotipos consignas en el bulevar de Iguala / la tierra en luminiscencias nubes se columpia vomita semillas de lamentos como perfumada gacela ella incesante se mueve quebrantada lúgubre / y así a jalones y a nalgadas llegamos nos devora la tierra rezos en pilones de agua / por los misales acorazados meses fugas cerebrales de leprosos sin mortaja retablos de imágenes de santos nos arañan / en deshoras desnudos cubiertos de escapularios partimos sobre vueltas y vueltas  dolientes rabiosos en la búsqueda entre el cielo y la tierra de los desaparecidos estudiantes / dramática duerme la noche en cajas musicales de féretros  verde te despierta a pellizcos gira a la deriva en ríos de espíritus donde los axolotes naufragan al aire / silenciosa entre tempestades de diablos y ángeles la tierra baja sobre un elefante hacia el circo de la vida salta por un aro en incendio con su larga trompa vierte polvos diamantes canta en extravío espantada por los ladridos del xolozcuintle / aquí son de nadie cruces de cal territorios marcados de cada hombre consumidas calaveras de azúcar / tarda la vigilia en llegar es negra blanda noche un dulce blues perfumado maldiciéndome y lloras cuando río irónico incontrolable aspiras humo de manera que muestras tus lustrosos huesos y dientes podridos / al amanecer no encuentran las víctimas desaparecidas son tenderetes de manchadas sábanas sucias la impunidad / universidades sepultadas de los de Papaloapan y los del Istmo / y te traslada la tierra en rituales temores corroídos  imprecisos mapas de las estrellas  infernales meses de trampas alumbrados con maullidos de tenores gatos destripados  enjauladas en círculos cuadrados lunas hechizada de octubre / es de rasgaduras revolucionarias la madrugada tocan y tocan la puerta de las miles de recámaras de mi casa de zapatos / cordial se despiden en tracalera las mujeres con cinchos y carrilleras las tropas entre el batallón unos a pie otros sobre esqueletudos caballos / hombres morenos fantasmales  al aire hordas de hienas voladoras / abajo un jacal otro allá  otro más hacia el norte  hileras de montañas Los Aldama Los Herrera escurrimientos de retretes fosas clandestinas a medio cubrir carretillas de los costales de dinero que se llevan / pedacitos de papel quemados de piñatas de Gortari y Peña Nieto ennegrecen el agua muerta del Río Bravo / caravanas de familias de indocumentados decrépitos hipnotizados son los personajes de la acuarela sangrante del paisaje mexicano / más adelante coyotes pelean huesos de descarnados hombres cubiertos por los cuatrocientos blancos cantos del cenzontle / entre paliativas hambres almas naufragios pesadillas lustrosos derrames eternos de voces blanco petróleo en el caracol laberinto lesionado de mi oído lo penetran incendiando las fugas de naftalina de la puerta de las miles de recámaras de mi casa de zapatos / Viva Cocula / Viva Ayotzinapa / a las tres de la mañana Oaxaca es un camino evaporado de almas de criollos y mestizos arboledas de ojos y bocas remendadas / macabra tenebroso silba te pica te espanta como alacrán de cola y tenazas elevadas la justicia / correderas de payasos cirqueros bufones vendedores de pulque banderines tricolor de papel china / pólvora cohetones / toritos de carrizo / carnes de cañones trompetas en temperaturas violáceas de ecos gritando “Vivan los hermanos Serdán” “Vivan los hermanos Magón” decenas de voces entran por cerraduras de las puertas del Palacio Municipal / quejumbrosa  sedienta de mezcalina bajo un cielo de lluvia de aerolitos y yo callada solidariamente hablando hasta el amanecer de los capos y de los cárteles de lo derrocado de mi pueblo con su foto mi querido general Emiliano Zapata sin saber que no me escuchaba le murmuraba tras la flaca noche con mi boca muda / en la siembra de agosto nos topamos con las pláticas fueron disipando penumbra entre la crecida parafina de los pendulares ahorcados a enterrar y sin encontrar a los estudiantes muchachos cabalgamos y cabalgamos atravesando  bisagras establos candados ventanas de las miles de recámaras de mi casa de zapatos / al alba cánticos de tenores gallos aforismos de vivencias entre dolores de partos la tierra avanza renace quebradas ramas de cempasúchil la tierra era de fierro carne perfumada el híkuri era vaga la tierra de nadie de quien la trabaja / y ya la tierra con su boca llena de calaveras de los hombres campesinos de velas ilumina sífilis ébola se refugia desgastada dentro del sangrante caracol laberinto lesionado de mi oído / a ratos eran taciturnos recorridos a ratos un ojo mío borracho de sueño y el otro con pesadillas soñaba asmáticas desteñidas nuevas voces de las fuerzas militares  éramos de parcas protestas de estudiantes mujeres ancianos y niños / regresaba como caballo la noche  a pedazos solitarios el silencio a la altura de Puebla y Tehuantepec agujerado por balazos de rezos al aire / volteados hacia la polvorienta pared y a ráfagas del fusilamiento crecían las voces con vendajes a los ojos amoratados de amor atados con santos de plástico al esqueleto / el mediodía eran mares de sol escurrimientos amarillos en gajos bendiciendo los cientos de fosas clandestinas perpetua noche sin fin llano en llamaradas libertarias era la tierra quemada mexicana / lento y a paso rápido se fueron elevando cerros de baleados huesos en la comarca y así sin más que perpetuo aire para llenar el abismo de los pulmones la corrupción como una mula pateaba y reventaba el caracol del laberinto lesionado de mi oído / afuera Dolores Hidalgo los asesinatos el sotol el mezcal y el tequila los naranja Rolls-Royce rodando en Nueva York trenes bala en Japón los Himalaya edificios de Dubái  los de arriba los de abajo con sombrero de petate y bigotes de alambre las acciones de las tierras y las trasnacionales de Francia el monstruo fracking chingando contaminando mantos de aguan / temblores en Cadereyta y Monterrey / y de oficiales brazos abiertos la tierra de cabeza girando y girando entre bandas municipales  de madera títeres marionetas  sarapes rebosos tambores triques gallos en rotación / veintiséis de septiembre dos mil catorce la ciudad es un holocausto / remolinos de cuervos lanzándose al vitral del Santo niño de Atocha por el camino de huesos niebla de pláticas magueyes abotonadas flores de tuna hojas de cuadras de poemas para los desaparecidos muchachos de Ayotzinapa / hacia Aztlán en llamas humaredas de ángeles y querubines / hileras de leyes quebradas / mortíferos elevados impuestos como penes de salamandra escupiendo / compungida parturienta manca es la justicia desvencija las puertas de los jacales como meretriz danza sin equilibrio desbalanceada sobre los empalmados cadáveres en la milpa / que son hijos de más los que te llevas dices muerte con tus pechos secos manos curtidas nos amamantas y sin despertar con un ojo medio abierto borracho de sueño y el otro con pesadillas en el bajío del purgatorio tlaxcaltecas mexicas tarahumaras huicholes pulcros libertarios decorosos enfilados a bordo en la cargada carreta de calavera ya mero que ya mero por San Benito llegamos a Cocula / antes a veinte minutos revestidos de amuletos fetiches guareches con suela de cuero y tela de algodón nos rodeaba Sabinillas Santiago Escobedo García pasarelas de frailes monjas obispos políticos que nos electrizaban los ojos con mentiras en lo alto de Paredón en las miles de recámaras de mi casa de zapatos / ilegible el tiempo da topes de cabra en el campo santo seis de la mañana septiembre 16 del 2014 amanece diáfano en la floresta montañas de injusticias sitian a Ciudad Juárez Sonora Hermosillo Tijuana Michoacán Piedras Negras Colima nocturnales miserables semanas de años este día todos juntos jodidos tuertos jorobados enanos dormidos alrededor de la fogata del sol nos refrescaban cataratas de lágrimas de sangre de la virgen de San Juan eran cristalinas lágrimas de lluvia de plumas cubriendo las gruesas listas de los desaparecidos muchachos estudiantes / mal entonada lluvia de México bajo otras lluvias de piedras de resorteras carabinas de palo cráneos descarnados orquestada confusión de gestos paternales en llamaradas las campanas de la catedral / en la frontera diluvio de voces persiguiendo el sueño americano  empolvadas mesas con patas de ratas  tenedores y cucharas con ojos de búhos embarcaciones fantasmales ancladas la hecatombe de esqueletos voladores buscando debajo de los triques el ático en el caracol quebrado del laberinto lesionado de mi oído a los cuarenta y tres estudiantes desaparecidos / como perros humanos ladrando y ladrando consignas sociales esqueléticas voces en quejidos frente al Zócalo en llamaradas las puertas del Palacio Nacional “Viva Zapata” “Viva Cocula” “ Viva Ayotzinapa” “Que muera el falso gobierno de la árida patria”.

Diciembre 1 del 2014

acerca del autor
Rossy

Rossy Elizondo es poeta y artista plástico. Parte de su obra literaria se ha publicado en diversas antologías. Sus textos literarios , ha sido publicados en revistas literarias entre las que destacan entre otras: revistas Oficio Ediciones de Monterrey, N.L., Reflejos de Tamaulipas, Papeles de la Mancuspia de Monterrey, N.L., Revista Literaria de Ciudad Obregón Sonora.